
JOHANNESBURGO.- Sudáfrica fue el primer país de África en aprobar el matrimonio igualitario. La constitución de Sudáfrica, aunque parezca increíble, fue la primera en el mundo en proteger a su gente de discriminación por orientación sexual.
Sin embargo, una creciente ola de violencia contra la comunidad LGBT+ de Sudáfrica amenaza su libertad.

La comunidad LGBT+ de Sudáfrica reportó una ola creciente de violencia en su contra, la cual está basada en el odio hacia su identidad de género y orientación sexual, lo cual se traduce en una serie de crueles crímenes que tienen alerta y con temor a la población de la diversidad sexual de este país africano.

Los primeros reportes de estos sucesos fueron difundidos por SABC, una agencia de noticias perteneciente al Estado. En las notas periodísticas, Cindy Maotoana, líder de una organización que defiende los derechos de las personas LGBT en Limpopo, una provincia al norte del país, narró que la población de la diversidad sexual se encuentra bajo la mira de grupos de odio, especialmente las lesbianas, quienes son víctimas de “violaciones correctivas”.
De acuerdo con una reciente investigación de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales, África es el continente más homofóbico del mundo pues posee el mayor número de países con legislaciones que castigan las relaciones consensuales entre personas del mismo sexo bajo categorías legales ambiguas como la sodomía o las relaciones no tradicionales.

Por su parte, Sudáfrica es considerado un Estado avanzado en materia de reconocimiento de de las personas LGBT, sus derechos son reconocidos e incluso en el país es reconocido el matrimonio entre personas del mismo sexo. Las parejas homoparentales pueden adoptar y recurrir a métodos de reproducción asistida.















