
KUALA LUMPUR.- El pasado 10 de junio, T. Nhaveen, un joven de 18 años originario de Malasia, fue brutalmente torturado por compañeros de su escuela al salir de un supermercado en la pequeña ciudad de Bayan Lepas.
Tras pasar varios días en el hospital con muerte cerebral, trascendió que el día de hoy falleció rodeado de familiares y más de 50 amigos, según fuentes oficiales.

Nhaveen y su amigo Previin fueron interceptados tras salir del supermercado por compañeros de su escuela, quienes golpearon a ambos. Aunque Previin logró huir con algunos huesos rotos, Nhaveen fue brutalmente golpeado, violado con objetos punzo-cortantes y quemado vivo.
Al parecer, un grupo de chicos de entre 16 y 18 años fueron quienes provocaron muerte cerebral a Nhaveen, de los cuales dos eran compañeros de clase de la víctima. Actualmente la policía tiene detenidos a cinco sospechosos bajo cargos de disturbios al orden público, aunque el caso de Nhaveen ya es considerado como homicidio premeditado.

Nhaveen ya había sido víctima de acoso por «comportarse de manera femenina», y al parecer, ésta sería la razón por la cual el grupo de hostigadores decidió torturarlo.
El asesinato de Nhaveen deja en claro la homofobia latente que existe en Malasia y la urgencia de tomar medidas respecto a la violencia que existe en el país.















