CHICAGO.- Artem Kolesov, un chico violinista ruso, narra en un video el infierno que viven los jóvenes homosexuales en Rusia.
Kolesov tuvo la fortuna de poder salir de su país gracias a su talento para tocar el violín pues su familia es muy pobre.
El difícil contexto en el que creció, el abuso que sufrió y el odio que se le inculcó hacia sí mismo (y los que eran como él) hicieron que Artem, terminara rogándole a Dios que lo hiciera una persona “normal” e intentar suicidarse cinco veces:
«En mi familia solía escuchar que todos los gays debían ser destruidos, que deberían ser bombardeados, y si algún ser querido resultaba ser gay, tendrían que matarlo con sus propias manos»
El chico, también reflexiona en su video sobre lo ridículos que son los prejuicios contra la homosexualidad, pues mientras estaba de clóset tocaba el violín todos los domingos en la iglesia, además de que se comportaba como un miembro ejemplar de la comunidad cristiana, pero si todos se hubieran enterado de que, por dentro él realmente era gay, la comunidad hubiera terminado por expulsarlo y odiarlo sin importar cualquier obra buena que él hubiera hecho en el pasado.
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Con información de: Noticieros Televisa.















