Christina Aguilera: ‘La otra Princesa del Pop’

Christina Aguilera: ‘La otra Princesa del Pop’

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En días pasados, uno de los temas más sonados en los medios fue el lanzamiento del documental «Framing Britney Spears«, producido por The New York Times, mismo que pone sobre la mesa la serie de abusos, humillaciones y manipulaciones de los medios de comunicación sobre la popular cantante estadounidense Britney Spears, conocida como la «Princesa del Pop».

Este mismo documental también menciona la abusiva custodia paterna a la que la estrella de la música esta sometida por orden expresa de la corte estadounidense desde hace más de una década.

Evidentemente, una de las figuras más acosadas, criticadas y expuestas al escrutinio público es Britney. Pues bien, en aquellos tiempos en los que Spears alcanzaba la gloria como ídolo de la música adolescente internacional, también surgió otra importante figura de la música a la que, de inmediato y en su afán de vender notas en los medios, la prensa señaló como «enemiga y rival» de la dulce Britney: Christina Aguilera.

Christina María Aguilera nació en Staten Island, Nueva York, E.U. el 18 de diciembre de 1980. Hija de padre ecuatoriano y de madre irlandesa. Tuvo una infancia complicada.

Ella y su madre escaparon de la violencia y el yugo paterno cuando Christina era solo una niña. ¿Quién podría imaginar que detrás de esa pequeña se escondía un talento vocal tan grande? Aguilera es una cantante nata.

Esa voz, es un don que demostró desde los seis años de edad. Ya en su infancia emulaba a divas como Etta James y Aretha Franklin.

Sufrió de bullying escolar. Otros niños estaban celosos de su talento, Ese talento no podía desperdiciarse. Comenzó buscando oportunidades en diversos concursos de talentos en toda la Unión Americana.

Finalmente obtuvo su oportunidad de oro gracias a Disney en el ya mítico show de televisión All-New Mickey Mouse Club, un programa de variedades de gran popularidad entre los jóvenes estadounidenses.

Ahí estaban Justin Timberlake, Ryan Gosling y la ya mencionada Britney Spears. Christina le mostró al mundo su poder vocal.

Al terminar su participación en Disney, Aguilera comenzó a buscar una oportunidad en la industria musical, algo nada fácil a pesar de su talento.

Grabó muchos demos y piso festivales musicales tanto en su país como en el extranjero. Curiosamente la oportunidad de oro se la vuelve a brindar Disney al poner en su voz el tema “Reflection”, tema musical de la película animada Mulan (1998).

Entonces, el productor Ron Fair y la RCA Records deciden lanzarla como cantante un año después. 

La idea original era lanzar a Aguilera como una nueva versión de Barbra Streisand.

Sin embargo, en ese momento figuras como las Spíce Girls, TLC o los Backstreet Boys dominaban la escena musical adolescente internacional. Se decidió entonces lanzarla como otra cantante adolescente más. Pero ella tenía un extra: su portentosa voz.

Christina Aguilera surge casi a la par que su otrora compañera de Disney: Britney, quién también se posicionaba con fuerza en las listas de popularidad a nivel mundial con su primer álbum.

Como ambas tenían la misma edad, compartían un origen artístico común en Disney, era adolescentes y rubias, de inmediato la prensa comenzó una comparación entre ambas jóvenes.

Surgió una rivalidad mediática masiva entre ambas chicas, rivalidad completamente inexistente en la vida real. “Christina Aguilera”, su primer álbum de estudio, lanzado en agosto de 1999, la llevó a la cima del éxito internacional.

La recompensa al esfuerzo vino cuando la joven estrella gana el Premio Grammy como mejor artista nueva del año.

Aun así, Aguilera no se sentía del todo cómoda con la imagen juvenil y plástica que manejaron en su primer álbum.

Decidida a mostrar su verdadera esencia, la joven se puso contra el sistema. Ganó una batalla legal contra sus propios productores y managers y toma el control de su carrera. Vienen muchos éxitos.

“Lady Marmalade”, el tema musical de la película Moulin Rouge, la mantiene vigente hasta que, en el año 2002, la estrella regresa a la escena musical con el polémico álbum “Stripped”.

Aguilera no solo muestra su evolución musical, sino que también rompe con su imagen de niña frívola, yéndose al extremo opuesto.

Se transformó en “XTina” y sexualizó por completo su imagen, encontrando las críticas masivas por su nueva imagen, pero ganando el aplauso del público y de la verdadera crítica musical, quienes valoraron enormemente su crecimiento artístico.

Aquí es donde la situación da un giro radical. En 2001, Britney también había dado un cambio radical a su imagen de niña virginal a una imagen más sensual, misma que se plasmó en su tercer disco.

Pero aunque la imagen de Britney era sensual, no era del todo explícita. El tema «I’m a Slave 4U» de Spears, mostraba cierta sumisión; el «Dirrty» de Aguilera mostraba un total autocontrol y empoderamiento sexual femenino.

Pero la crítica no lo plasmó de esa manera. En esta batalla entre las dos niñas rubias del pop internacional, Christina siempre llevaba las de perder.

Ante el público, Christina era la mala del cuento: era la copiona, la vulgar, la inventada. Aguilera fue injustamente relegada por los medios a un segundo término, siempre superada por su competencia en una guerra de la que ellas mismas ni siquiera estaban conscientes.

El colmo fue cuando ambas cantantes aparecieron junto a Madonna (la «Reina del Pop») en el show de apertura de los MTV Video Music Awards de 2003. Ambas besan a Madonna en el performance, pero Madonna besa primero a Britney y este acto roba de inmediato la atención de los medios internacionales.

Pocos mencionaron el beso de Madonna con Christina. Y para empeorar las cosas, la cadena MTV casi borró el beso de estas en su transmisión para mostrar el rostro de Justin Timberlake, ex-novio de la «Princesa del Pop».

Una vez más, los medios dejaron a Aguilera con la peor parte de la historia. Una vez más fue utilizada mediáticamente para el lucimiento de su rival.

En épocas recientes, la misma Aguilera ha declarado en entrevistas que, el hecho de haber sido presentada como la mala del cuento en la rivalidad mediática, le trajo muchísimos problemas y le sumió en una depresión.

Su imagen fue dañada ante el público y restaurarla ha sido un proceso de años.

La situación de Britney está, hoy en día, en el ojo del huracán y ha levantado ámpulas entre el público, en las redes y en las organizaciones en pro de las mujeres.

Pero sería muy interesante abordar también el caso de Christina Aguilera, que fue tanto o más maltratada en los medios que la misma Spears. Su imagen como mujer también fue dañada.

El resto es historia en la carrera de Christina. Su carrera cuenta con exitosas producciones discográficas, innumerables conciertos y giras masivas internacionales, una película estelar en Hollywood (Burlesque, en 2010), varios programas de televisión, dos matrimonios y dos hijos.

Ha trabajado con muchísimas leyendas de la música y es una estrella que ha sabido reinventarse. Hablar más de su carrera y éxitos musicales abarcaría cientos de líneas. Pero vale la pena recordar brevemente la situación mediática de “La otra Princesa del Pop”.

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