
TOKIO.- El gobierno de Japón debería dejar de obligar a las personas transgénero a ser quirúrgicamente esterilizadas si desean el reconocimiento legal de su identidad de género, afirmó Human Rights Watch en un informe publicado la semana pasada.
Requerir una intervención médica como condición para que su identidad de género sea reconocida legalmente viola las obligaciones de Japón en materia de Derechos Humanos y va en contra de los estándares médicos internacionales.
En Japón, las personas transgénero que desean cambiar legalmente su género deben apelar ante un tribunal de familia en virtud de la Ley GID, adoptada en 2004. El procedimiento es discriminatorio, ya que los solicitantes deben ser solteros y no pueden tener hijos menores de 20 años, además deben someterse a una evaluación psiquiátrica para recibir un diagnóstico de “trastorno de identidad de género” y son obligados a esterilizarse. Esto es regresivo y perjudicial. Los requisitos se basan en una idea obsoleta y peyorativa de que una identidad transgénero es un problema de salud mental, y obliga a las personas transgénero a someterse a procedimientos médicos prolongados, costosos, invasivos e irreversibles.
Diversas personas transgénero aseguraron a Human Rights Watch que la ley de Japón infringe sus derechos. Un hombre transgénero dijo: “No quiero [someterme a una cirugía], la verdad. Sin embargo, tengo que hacerlo porque es un requisito (…) me siento presionado para operarme; es terrible”.
Fuente: Human Rights Watch















