Pepe Delgado: El gran amor de Luis González de Alba

Pepe Delgado: El gran amor de Luis González de Alba

3254
Compartir

José Augusto Delgado Mendizával o Pepe Delgado como le decían sus amigos, había estudiado la licenciatura en veterinaria, era comunista de línea dura decía que: «la única manera de llegar al socialismo era la vía armada». A finales de la década de los 60’s antes del 68, fue amante de Luis González de Alba, quien comenta que:

«Tuvimos una relación muy intensa y amorosa, pero él prefería a los prepúberes. En un baño de vapor me preguntó porqué no me había conocido cuando yo tenia 13 años, me abracé a sus piernas y me solté llorando.

Pepe, odiaba la música popular como la de Pedro Infante, pues creía que enajenaba al pueblo, el cual para liberarse debía escuchar a Silvio Rodríguez. Pepe era inquieto, y aunque nunca fue a liberar a los campesinos guerrerenses, se embarcó en otra aventura a finales de la década de los 80’s:

«Se fue a Nicaragua al triunfo del sandinismo, donde quería ayudar a los campesinos revolucionarios con sus conocimientos de veterinaria (…)»

Contemporáneo en estudios y en luchas, Luis González de Alba retrataba constantemente su relación con Pepe Delgado, en distintos personajes, pero nada como algunos párrafos que se plasmaron en su libro «No hubo barco para mí»:

«»Lo vi hacer buches con el tequila y estuve a punto de soltar la carcajada, pero su mirada me contuvo. Reclamó lo más inesperado: “Y eso de la cabeza de Augusto joven… Es el cumplido que le dedicas siempre a Pepe Delgado… ¡No soy Pepe! ¿No puedes imaginar algo para mí, Luis?” Se acercaba Pablo Pascual y oyó el nombre. “Por cierto, Luis”, dijo Pablo con seriedad, “vieras qué insoportable te pones cuando estás con Pepe Delgado? Uta… Ni quién te aguante.” Pepe no había llegado a esa fiesta…»»

pepe-delgado23
«Pepe Delgado, Pepe Delgado, Pepe Delgado…. Coyoacán. Novela: El sol de la tarde (aubiográfica salvo cambio de nombres). Pronta reedición, tercer intento. — en Depto. en Coyoacán, DF» (Pie de foto original en el Facebook de LGDA)

Si bien, indicios de «Pepe Delgado» pueden encontrarse en ensayos y novelas de Luis González, como «Jacob, el suplantador», la novela «Sol de la Tarde» lo retrataría con bastante fidelidad, como en este pasaje:

«Pepe iba con gastos pagados del sindicato. Yo tenía suficiente para los míos. Me derretí»

-La semana próxima, desde el viernes, todo el fin de semana ¿podrás?

-Si algo puedo en la vida es irme al Mar contigo. Mira: ¿porque no mandamos todo al carajo? En Veracruz buscamos un carguero que contrate marinos treintones, fuertes como tú y yo -risa alegre de Pepe- y nos vamos sin avisar, sin renunciar a la UAM, ni a la UNAM, nos vamos en busca de El corazón de las tinieblas. Imaginamos, Pepe, tú y yo paleando carbón a las calderas en el calor del Senegal, torsos desnudos llenos de hollín, hilos de sudor que se abren paso lavando pequeños ríos sobre el pecho (…) »

-¿Te estas chorreando los calzones, bovino? Los has de tener ya todos moquiados…- y soltó su carcajada más clara, mas limpia. Me vio con un amor que nunca le había notado»

A Pepe Delgado, le gustaban los hombres jóvenes, púberes de hecho, causa por la que su romance con Luis González, llegó a su fin. A pesar de ello Luis, siempre conservó hacia el intacto el cariño, el amor y la pasión; prueba de ello fue el haber conservado como recuerdo: «el sofá de dos plazas que se ve. Y debí haber guardado la camisa, colgada en un gancho para acomodarle el cuello y los botones cada día,»

Pepe tenía mala relación con su familia sanguínea. Su gusto por los jóvenes púberes, le provocó tal impacto que decidió casarse con Rosa Ocejo Yañez, el 7 de agosto de 1971, fueron una pareja amorosa y padres amorosos también, crecieron juntos, gustaban de campamentos y actividades al aire libre y sin embargo la atracción nunca cesó y a pesar de mantener el matrimonio durante muchos años, decidieron divorciarse por mutuo acuerdo en el juzgado 27 familiar, bajo el folio 30/1994. Hacia septiembre de 1994 se encontraba convaleciente en el Hospital, ahí cumplió 49 años.

En la década de los 80, Pepe trabajaba en la UAM. En el catálogo general de Rectoría de 1989, lo señalan como: Titular B, Doctor de Patología por la Universidad de Reeding. Se dice que Pepe, preparaba unos ricos tacos al pastor, para que sus estudiantes pudieran reconocer la diferencia entre la carne de perro y la carne de puerco.

Victor Bárcenas había entrado a la vida de Pepe y con él viviría sus últimos años, Victór disfrutaría y sufriría el deterioro de Pepe. Hacia 1996 Pepe había fallecido, tal como se constata en una dedicatoria postmortem en el libro: «El sistema modular en la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana».

Las cenizas de Pepe, fueron depositadas en el Ajusco.

El amor de Luis González de Alba a Pepe, trascenderían luego que horas antes del suicidio del lider estudiantil del 68, revelara no solo el amor mutuo, la necesidad de Luis por encontrarse de nuevo con él sino también un recado amoroso que Pepe le escribió a Luis en la pestaña de un folder azul: «»Pinche chaparrito: te espero mañana en la nochecita (¡Bovino, donde andas!)

«FRENTE A TROYA

a Pepe Delgado


Pero creo, querido Patroclo
por quien me he vuelto casto,
que sólo yo, tu Aquiles,
incendiaría Troya por ti
sosteniéndote herido en mis brazos.

«El sueño y la vigilia», Ediciones Sin Nombre/Conaculta


 

Fotos e información tomados de:

https://www.poderjudicialvirtual.com/df-delgado-mendizabal-…

https://www.myheritage.es/…/delgado-mendizabal-jose-augusto…

https://books.google.com.mx/books…

https://books.google.com.mx/books…

https://www.facebook.com/victor.barcenas?fref=ts

https://www.facebook.com/luis.gonzalezdealba

Comentarios