
MONTEVIDEO.- Michelle Suárez, la primera legisladora transexual de la historia de Uruguay tuvo que renunciar a su partido, tras quedar seriamente comprometida ante la justicia por un caso de fraude.
La abogada de 33 años, fue considerada por un grupo de peritos responsable de falsificar firmas en documentos de un caso en el que estaba involucrada como litigante, lo que la dejó comprometida judicialmente y fue obligada a renunciar al Partido Comunista uruguayo (PCU), tras entregar su banca legislativa.
Juan Castillo, presidente del CPU se dijo»muy dolido» y pidió «disculpas» a los votantes en nombre de su partido.
Medios locales difundieron además que Suárez estafó a clientes, a los que cobró honorarios como abogada por trabajos que no realizó o no completó. La mayoría de quienes que dieron testimonio contra la legisladora eran gay o trans que habían contactado a la abogada por sentir que ella podría comprenderlos y defenderlos mejor por ser parte de la Comunidad LGBT.
Suárez había hecho historia al ingresar en el Parlamento uruguayo asumiendo en octubre como senadora de la coalición gobernante Frente Amplio (FA) ascendiendo como suplente por la salida del senador comunista Marcos Carámbula.
Sin embargo, una investigación judicial la comprometió por su actividad privada como abogada, en un caso de 2014 en el cual un hombre inició un juicio a su exesposa para que le permitiera fijar visitas a su hija.
El hombre, que tenía a Suárez como abogada, luego supo que había documentos supuestamente firmados por él en los que renunciaba a la patria potestad, con lo cual acudió a la justicia.
En ese marco, la junta de peritos confirmó que había firmas falsificadas por Suárez en la documentación manejada en el litigio. La hoy afectada había negado hacía un mes que hubiera cometido la irregularidad.
En las últimas semanas, Suárez estaba trabajando en un proyecto de ley para proteger y compensar a la población trans de Uruguay.
Con información de El Espectador.















