Surgen más dudas tras sentencia a sacerdote por homicidio de seminarista

Surgen más dudas tras sentencia a sacerdote por homicidio de seminarista

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CIUDAD DE MÉXICO.- Esta semana, un tribunal dictó sentencia de 27 años y seis meses de prisión contra el sacerdote, Francisco Javier Bautista, declarado culpable por el homicidio del diácono Leonardo Avendaño, en la alcaldía Tlalpan, el 12 de junio de 2019.

También se le impuso al párroco, un pago de 422 mil 450 pesos por reparación del daño.

Leonardo Avendaño estudiaba en la Universidad Intercontinental y según información difundida por Animal Político, la carpeta de investigación del caso señala que a través del análisis de las cámaras de seguridad privada y públicas, así como mediante una revisión del celular de la víctima, las autoridades asentaron que el sacerdote fue la última persona con la que el diácono estuvo el día que localizaron su cuerpo.

Las pruebas, revelaron que Avendaño estuvo en la casa del sacerdote y al salir del domicilio en su camioneta, el sacerdote persiguió a Leonardo hasta darle alcance en un lugar boscoso, donde presuntamente lo asfixió hasta privarlo de la vida, motivado por la venganza.

Lo anterior supone una persecución automovilística, así como un poco usual escenario en el que la víctima se detuvo a bordo de su camioneta en un lugar boscoso, donde finalmente habría sido asesinado por venganza.

Así también, las razones de la venganza tampoco se aclararon.

La primera versión: Asfixia Erótica

Tras casi dos años de investigación de las autoridades, la versión de los hechos, ha cambiado sustancialmente desde la semana en que ocurrió el homicidio del seminarista Leonardo Avendaño.

Información difundida por La Silla Rota, señaló en su momento, que el cuerpo de Leonardo no mostraba señales de violencia, además de las marcas de asfixia, tampoco signos de que haya intentado defenderse.

De acuerdo con lo anterior, el sacerdote, Francisco Javier, había asfixiado al joven como parte de un “juego” y sin intención expresa de asesinarlo y todo habría ocurrido en la casa del párroco, lugar donde la víctima, dijo a un amigo, que pasaría la noche.

Una diferencia notable a lo informado tras la sentencia al párroco, esta semana, que determinó que el crimen ocurrió en el lugar donde fue hallada la camioneta de Leonardo.

Cabe destacar que en 2019, otros compañeros sexuales del sacerdote Francisco Javier, revelaron a los agentes de investigación que practicaban este tipo de “juego” de asfixia erótica con el ahora sentenciado.

Desde entonces, tampoco se estableció si Leonardo  Avendaño era pareja sentimental del párroco, si la investigación suponía un acto sexual no consensuado o sí sólo eran compañeros sexuales.

Nuevos datos

La investigación que finalmente produjo la sentencia, también registró que Leonardo, pretendía ser seminarista y sin tener ingresos fijos, sólo se dedicaba a colaborar en el templo de Cristo Salvador.

También se dio a conocer que, aún sin ingresos, el joven poseía una camioneta SUV Chevrolet Trax de modelo reciente y continuamente realizaba viajes al extranjero a destinos como Aspen, Milán, Beirut o Miami.

Inclusive, días antes de su muerte, Leonardo rentó un departamento en la colonia Miguel Hidalgo Primera Sección, en la alcaldía de Tlalpan, cerca del templo donde trabajaba; por seis mil pesos al mes.

Con información de La Silla Rota.

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