Xicomecóatl, ‘El Cacique Gordo’ de Cempoala y su corte de efebos totonacos

Xicomecóatl, ‘El Cacique Gordo’ de Cempoala y su corte de efebos totonacos

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A su paso por lo que hoy es Veracruz, Hernán Cortés, se encontró con una comunidad cuyo líder, Xicomecóatl, a juicio de los españoles, practicaba el pecado nefando, es decir, tenía sexo con hombres. Su sexualidad fue puesta a prueba para librar a su pueblo de la dominación mexica.

El 15 de julio de 1519 tuvo lugar el singular encuentro entre Hernán Cortés y el “Cacique Gordo y Pesado” de Cempoala, ciudad de los totonacas. Este cacique Gordo (llamado así por Bernal Díaz del Castillo y demás cronistas soldados) fue fundamental en la orientación de Cortés hacia Tenochtitlán. (Imagen:  Miguel y Juan González detalle de “Entra Cortés a Zempoala y lo recibe el Cacique Gordo” de la serie Conquista de México, Museo de América, Madrid).

Conocido como «El Cacique gordo de Zempoala», Jefe del pueblo Totonaco, durante la época de la conquista hispana. Bernal Díaz del Castillo en su libro «Historia Verdadera de la Nueva España» comenta que los sacerdotes de Zempoala (o Cempoala) no tenían mujer, en su lugar tenían jóvenes con quienes practicaban el pecado nefando o sodomía. A estos encantos “El Cacique gordo”, no era inmune y tenía su corte de efebos.

Cuando Cortés y sus fuerzas llegaron a la costa de Veracruz en 1519, los totonacas habían estado sufriendo durante varios años la dominación azteca. Cuando los españoles marcharon hacia el norte desde su primer campamento afectado por malaria en San Juan de Ulúa, supieron de una ciudad en el camino con nombre Zempoala.

A mediados del siglo XV, Cempoala y muchos otros centros costeras de Vera-Cruz fueron atacados y derrotados por el ejército mexica de Moctezuma I. Ellos impusieron un elevado tributo de bienes y de víctimas para sacrificio que los obligaba a enviar cientos de niños cada año como tributo para sacrificios y ser usados como esclavos. (Foto: Facebook)

Envió un mensaje de su inminente llegada, y se encontraron en las afueras de la ciudad por 20 de dignatarios de Zempoala.
En el centro de la ciudad, se reunieron con el «Jefe Gordo, Xicomecóatl», que les alimentó y dio habitaciones. Después de que el totonaca entregara numerosos regalos a Cortés, entre ellos joyas de oro, Cortés preguntó cómo podría devolver esta hospitalidad.

Se dice que Xicomecóatl dio un profundo suspiro y contó cómo los tenía sometido Moctezuma II, las penosas humillaciones y tributos en oro, tierras, productos a los que se veía sometido él y su pueblo, incluso los cientos de personas para ser sacrificadas.

Fue en Zempoala, que Cortés apoyando al Cacique ordenó que ningún otro cacique diera tributo a Moctezuma II, tendiendo una alianza a todos aquellos pueblos que estaban sojuzgados o enemistados con el Huey Tlatoani. El Cacique obsequió a Cortés ocho mujeres para que emparentaran con los españoles, quienes las tomaron después de ser bautizadas.

Cortés sugirió al Cacique Gordo, que para ser amigos, tenían que dejar el sacrificio de humanos, la antropofagia y la sodomía entre otras prácticas. Lo cual les causó mucha molestia y resistencia. Tanto así que fueron los soldados españoles quienes tuvieron que subir a las pirámides para tirar los ídolos, ante la sorpresa de los sacerdotes y el propio cacique, quien fue apresado
para evitar alguna rebelión.

Cortés partió hacia Tlaxcala, después de forjar una trascendental alianza contra los mexicas. Sin embargo el Cacique de Cempoala, le dio cobijo a Pánfilo de Narváez quien llegaba con algunos hombres para someter a Cortés. Narváez habia sometido al Cacique y saqueado la ciudad, mientras se preparaba para aprehender a Hernán Cortés.

El conquistador avisado de esto, fue a Zempoala donde derrotó a Pánfilo, durante la batalla el Cacique fue herido, Cortés en recuerdo de su alianza, le mandó a su casa para que fuera curado de sus heridas.

Con la llegada de los conquistadores, también llegaron muchas de las enfermedades que diezmaron a la población de Zempoala y que poco a poco la fue dejando en el abandono, al igual que a su Cacique gordo.

Ulisex!Mgzn

Agradecimiento a Miguel Angel Garcia Cano.

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