RÍO DE JANEIRO.- En estas Olimpiadas hemos sido testigos de cómo a algunos atletas, su nerviosismo o inseguridad los ha traicionado, pero la historia de un saltador con pértiga originario Japón si que se lleva la medalla de oro a las frustraciones olímpicas.
Se trata de Hiroki Ogita, quien vio terminado sus aspiraciones olímpicas por culpa de nada más y nada menos que su propio pene.
Muchos dicen que el órgano sexual es el mejor amigo del hombre, algo que seguramente Ogita está viendo ahora desde otra perspectiva.
Gracias a la magia de la repetición, se puede ver como Ogita salta con la vara, tratando de saltar la vara, pero su propia vara se interpone.
¡Adelante con las imágenes!
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