
El reciente caso de Maryfer Centeno, conocida grafóloga, ha desatado una ola de críticas que trasciende la controversia personal para poner bajo el microscopio cómo ciertas disciplinas no científicas, como la grafología, son promovidas y legitimadas en los medios de comunicación.
Esto nos invita a reflexionar sobre el impacto de las pseudociencias en la sociedad y cómo estas prácticas encuentran paralelismos con las ya prohibidas terapias de conversión en México, que fueron y son en otras partes del mundo, origen de lamentables historias con desenlaces fatales para innumerables personas LGBT+.
Grafología, Charlatanería y Violencia de Género
Maryfer Centeno enfrenta acusaciones de fraude y de carecer de la preparación necesaria para ejercer como perito en áreas relacionadas con la psicología. Su propuesta de “bajar de peso escribiendo con pluma azul” es un ejemplo de cómo una afirmación sin bases científicas puede convertirse en tema de debate público y en el centro de una denuncia colectiva
La controversia también ha expuesto dinámicas falaces en cuanto a la violencia de género digital, donde las críticas a figuras femeninas en redes sociales pueden derivar en demandas por violencia de género por parte de éstas a sus críticos cuando son hombres.
Tales casos, se ha visto más allá de la discusión profesional, buscan un impacto mediático para redirigir la atención, lejos del tema original, es decir, con el fin de influir en el público y a su vez en el juzgador del caso, si es que llega a darse una resolución por parte de la autoridad, pues el expedito ejercicio de la justicia es algo tan inusual en México, mucho más en casos de esta índole, que llama la atención cómo la demanda de Centeno en contra de Mr. Doctor avanza con inusitada celeridad en distintas instancias de justicia.
Efectos secundarios
Esto refleja un patrón de tráfico de influencias dentro de las instituciones de justicia, que puede sentar un presedente nocivo, tratándose de un caso como el actual, en el que se busca desestimar el señalamiento de charlatanería hacia Marifer para intercambiarlo por la acusación a Mr. Doctor de violencia de género. Omitiendo o silenciando el debate original, acerca de que la Grafología no cuenta con sustento científico.
Lo anterior, además tiene el efecto de invisibilizar y trivializar las verdaderas denuncias por violencia de género, fenómeno comprobado, palpable y tangible, resultado sistémico de un mecanismo opresor machista que afecta mucho más a las mujeres que a los hombres, inclusive cuando se trata de comparar la violencia que reciben mujeres trans y hombres trans.
¿Por qué nos debe importar este caso a la Comunidad LGBT+?
Las terapias de conversión, ya prohibidas en México, se basan en premisas pseudocientíficas para «corregir» la orientación sexual o identidad de género de las personas. Al igual que la grafología, estas prácticas se presentan como herramientas con efectos reales, pero carecen de respaldo científico y causan daño psicológico severo. Ambas prácticas destacan por aprovecharse de la vulnerabilidad de las personas, generando expectativas falsas y perpetuando prejuicios y discriminación.
Los Medios y la Promoción de Pseudociencias
El papel de la televisión y los medios masivos ha sido crucial en la legitimación de disciplinas como la grafología, el tarot o los horóscopos. Programas de televisión matutinos, como los que dieron fama a Maryfer Centeno, han normalizado la presencia de este tipo de contenidos como entretenimiento o incluso consejos de vida. La falta de un filtro crítico en estos espacios contribuye a la desinformación, perpetuando la idea de que estas prácticas tienen valor científico.
Este fenómeno no es nuevo; los medios han sido históricamente responsables de amplificar ideas sin sustento. Esto no solo afecta la percepción de las audiencias, sino que puede legitimar indirectamente prácticas nocivas como las terapias de conversión o el movimiento antivacunas, al promover una visión acrítica de la pseudociencia.
¿Cuántas pseudociencias más?
Casos como el de Maryfer Centeno son una oportunidad para fomentar el pensamiento crítico y así cuestionar el papel de los medios en la difusión de información no verificada. La prohibición de las terapias de conversión en México fue un paso importante hacia la erradicación de prácticas pseudocientíficas dañinas, pero aún queda mucho por hacer para evitar que otras disciplinas similares sigan proliferando sin regulación.
Urge que los medios, la academia y la sociedad trabajen juntos para identificar y deslegitimar prácticas que, bajo la apariencia de ciencia, perpetúan violencia, discriminación y falsas expectativas en las personas. Este caso no solo invita al debate, sino a la acción.















