Sexo en el Imperio Romano: Julio César, el dictador bisexual

Sexo en el Imperio Romano: Julio César, el dictador bisexual

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Si hay una civilización en la Historia de la humanidad que es bien conocida por su libertad sexual, esta era la antigua Roma.

Si ahora nos escandalizamos por este supuesto «libertinaje» y «desenfreno» sexual que vivimos como humanidad, siento decepcionarlos y decirles que estamos en pañales comparado con el ejercicio tan audaz de aquella civilización tan trascendental en la Historia de la humanidad.

Aunque claro está, la ignorancia y falta de conocimiento sobre muchos temas, provocaba que el ejercicio de esta plenitud sexual estuviera lleno de actos erróneos, crueles y burdos.

A través de crónicas y relatos, la historia nos ha traído al presente los escándalos de la sociedad romana y de algunos de sus célebres gobernantes. En particular, la dinastía de los Julio-Claudios, la primera familia imperial que gobernó Roma, han alcanzado particular celebridad por sus bien documentadas actividades sexuales.

¿Quién no ha escuchado hablar de las locuras y perversiones de los sanguinarios Calígula y Nerón? Sin embargo, el personaje que ahora ocupará este espacio es el fundador de la primera dinastía imperial romana, el célebre y laureado general Julio César (100-44 a.C).

Las aptitudes del César en la política lo han dejado grabado en oro en las páginas de la Historia. Excelente abogado, gran orador y un líder excepcional, César era asediado por numerosas mujeres.

Sin embargo, de lo que casi no se habla es de su faceta homosexual, o al menos bisexual. Al general también le atraían los hombres, o al menos es lo que algunos historiadores e investigadores han revelado en sus investigaciones.

Según se cuenta, los opositores del general comenzaron a difundir un rumor. Resulta que, durante un viaje diplomático, Julio César había mantenido relaciones sexuales con Nicomedes IV, Rey de Bitinia (ciudad ubicada en la costa norte de Turquía).

El anciano rey de Bitinia recibió a César con mucha efusividad. El largo periodo de tiempo que César permaneció en Bitinia desató los rumores: César y Nicomedes IV estaban sosteniendo un amorío.

Los rumores decían que César representaba el rol pasivo en la relación y se mostraba como un amante servicial ante el soberano de Bitinia. Esto para los romanos era degradante y humillante. Los detractores del general no tardaron en apodarlo como la “Reina de Bitinia” o peor aún “la prostituta de Bitinia”. También decían frases picantes como: ‘’César es el marido perfecto de toda mujer y la mujer perfecta para todo hombre”.

A pesar de todo, los rumores no alteraron la brillantez política de César, y nunca perdió el respeto entre sus seguidores. No obstante, se dice que, durante el resto de su vida, este asunto era una de las pocas cosas que le hacían perder los estribos cuando se le mencionaba.

Pero Nicomedes IV no es el único de los amantes masculinos que se atribuyeron en su vida. El otro romance homosexual que se le achaca al célebre estadista es con Marco Vitrubio Mamurra, uno de sus ayudantes de campo y en ocasiones también su tesorero personal

A Mamurra se le recuerda también como un arribista y vividor (lo que hoy en día denominaríamos chichifo). Se dice que su acercamiento sexual con César se dio durante la conquista de las Galias (la actual Francia).

El poeta Catulo escribió incluso unos versos obscenos donde relataba el romance entre ambos personajes.

Catulo le puso a Mamurra el apodo de cipote (una forma vulgar de referirse al pene), probablemente basándose en las dimensiones masculinas del personaje que, se dice, eran muy vastas.

Se dice incluso que, gracias al “patrocinio” de César, Mamurra se hizo de una cuantiosa fortuna y que poseía una gran casa completamente forrada de mármol.

Irónicamente en nuestra memoria, todos tomamos como referencia a la vida amorosa de César sus célebres relaciones con la controvertida Cleopatra, reina de Egipto y con Eunoe, reina de Mauritania, así como sus matrimonios con Cornelia, Pompeya y Calpurnia.

Lo que es un hecho es que sus sucesores en el gobierno de Roma tuvieron mucho menos empacho que él en demostrar su gusto por los caballeros. Por qué si hay una época de la historia que recordamos por su intensa sexualidad homoerótica, es precisamente a la Roma imperial.

De hecho, en la serie televisiva de FX Spartacus (2010-2013), vemos a César, encarnado por el actor Todd Lasance, dando gusto al cuerpo con caballeros en el campo de batalla.

El actor Todd Lasance como César en «Spartacus» (2010-2013).

La sexualidad de César se relata aquí únicamente como un hecho anecdótico.

Desde luego, el era libre de ejercer su sexualidad como mejor le pareciera. Lo relevante aquí es que, sale a relucir, que la diversidad sexual es parte de la condición humana y ha acompañado al ser humano a lo largo de la Historia. Y es que, hasta el que creemos que es «el más macho», puede darnos una sorpresa inesperada…

LECTURA SUGERIDA:

*Fernando Bruquetas: “Reyes que amaron como reinas: De Julio César al Duque de Windsor” Ed. La Esfera de los Libros, 2002.

*Adrian Keith Goldsworthy: “César: la biografía definitiva” Ed. La esfera de los Libros, 2011.


*José Manuel Roldán: “Césares” Ed. La Esfera de los Libros, 2012.

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