Veneno, no hubo tiempo para el amor

Veneno, no hubo tiempo para el amor

184
Compartir
veneno

«Veneno» es uno de los productos televisivos mas loables en la industria audiovisual de habla hispana, si bien es un homenaje al máximo ícono trans de España, lo es al mismo tiempo para toas esas mujeres valientes, que han sufrido.

Una época distinta, un mundo diferente en el que el odio no estaba solo más presente, sino que era más general, más ignorante, más profundo y sobreponerse a él, plantarle cara, requería de un valor muy superior al que yo he podido sumar a lo largo de toda mi vida.

No hubo tiempo para el amor, no había tampoco espacio para él en las vidas de tantas y tantas mujeres cuyos nombres hoy no recordamos, quizá se llamaban Tania, quizá se llamaban Alejandra, Ivana, o también se llamaban Cristina, no hubo tiempo para ellas, sus vidas fueron tan grandes que no cupieron en el mundo, su valentía tan cegadora que hoy no recordamos sus nombres, pero revivimos sus historias a través de La Veneno, Cristina Ortíz.

No veo en la serie una mujer abnegada y suficiente, si no la valentía de una vida que valía la pena ser vivida, que buscaba un espacio para ello; no veo en ella a una mujer ignorante, pese a no saber leer, si no a una mujer inocente en busca, no de fama si no de amor. Víctima de nuestro apetito infinito por el morbo, rehén de nuestro insaciable apetito de miseria humana, de freaks de circo.

«Veneno», la serie de Antena 3 no solo nos invita a la vida de una mujer valiente, amorosa e inocente que se convirtió en el máximo icono de la sensualidad y el desparpajo en la España de la segunda mitad de los años 90’s, nos abre la puerta a las emociones mas variadas, risas, amor, desamor, tristeza, gozo, ira y envidia.

«Veneno» es uno de los productos televisivos más loables en la industria audiovisual de habla hispana, si bien es un homenaje al máximo ícono trans de España, lo es al mismo tiempo para todas esas mujeres valientes, que han sufrido, para las cuales no hubo tiempo para el amor, ni para la tristeza, ni para las lagrimas, esas mujeres que huyen de las golpizas, del rechazo familia, de un pueblo demasiado pequeño para ser quien son, esas víctimas de nuestro morbo, esos trofeos para la buena voluntad moderna que nos permiten colgarnos la falsa medallita de la inclusión.

Cristina, «La Veneno», es un personaje fascinante, quizá por mi admiración a su figura es que mi juicio se ha nublado ante la serie de que aquí les hablo, pero a pesar de sí misma, a pesar de su grandeza o quizás gracias a ella, se convierte en una ventana que nos obliga a ver una realidad que llevamos décadas ignorando y que, a pesar del discurso mainstream de la inclusión, seguimos viendo por encima del hombro, como objeto decorativo, como el folclor LGBTTTIQA, las mujeres trans. Les invito a ver una de las historias mas potentes de la televisión.

«Veneno» es la serie que todas y todos, integrantes o no del colectivo de la diversidad sexual debemos ver, pero especialmente quienes pertenecemos a este colectivo para pensar y repensarnos. 

Comentarios