Henri De Chatillon: Memoria de un sombrerero inglés en la Ciudad de...

Henri De Chatillon: Memoria de un sombrerero inglés en la Ciudad de México

1977
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(Gran Bretaña ¿?–México DF, 23 de mayo de 1972)

Henry F. Hutchinton, fue un modisto inglés avecindado en México entre 1935 y 1940. Durante este periodo se convirtió en el sombrerero oficial de muchas damas mexicanas y se distinguió por ser un empresario anticuario, pues junto con Camilo López, Arturo Pani y Roberto Bloch, estos últimos decoradores, estableció las Galerias Chippendale en Zona Rosa.

Henri instaló su taller en la glorieta de Niza y Reforma. En Guadalajara, realizaró para el almacén Nuevo París, un espléndido desfile de modas, después de que dichos almacenes se trasladaron al edificio Lutecia y que posteriomente fue redecorado por la firma Roberto Bloch y Pani.

Henry de Chatillón.

En 1944, Diego Rivera realizó el retrato al oleo sobre masonite, que ilustra esta biografía.

En 1940 el periodista Álvaro Gálvez y Fuentes lo entrevistó junto con Ramón Valdiosera y Armando Valdez Peza para discutir la posibilidad de que hubiera una moda mexicana, los tres modistos eran célebres por vestir a lo más granado de la sociedad.

Cabe destacar que, De Chatillon, fue el primero en utilizar en sus vestidos y sombreros motivos folklóricos mexicanos.

Entre julio y agosto de 1949 se volvió a retomar la discusión por parte de José Giacoman Palacios, redactor de la revista Nosotros, a quien Henri respondió que era imposible que existiera una moda mexicana.

“México está muy atrasado, no hay materiales, las telas no sirven y no se podría competir con lo europeo ni menos con lo norteamericano”.

También se aventuró a lanzar juicios de valor en contra del género femenino nacional: “Para haber moda debe haber elegancia y la mujer mexicana no puede ser elegante, porque tiene muchas nalgas”.

Henri trabajó también para el cine, entre las películas que vistió fue la de «Mujeres que trabajan» y «Sor Alegria» de 1952; «Los huéspedes de la Marquesa» en 1951.

Se cuenta que una dama de la alta sociedad mexicana le pidió un modelo exclusivo para ella, el modisto con una cinta hizo una obra de arte en la blonda cabellera de la dama en cuestión quién repeló del ingenio del modisto.

Agradezco a Víctor M. Macías-González información sobre este personaje.

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