Martín Granados Caudillo (1988-2018) Incansable emprendedor y activista

Martín Granados Caudillo (1988-2018) Incansable emprendedor y activista

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(23 de febrero de 1988 –León, Guanajuato 01 abril de 2018)

Intenso, de carácter firme y bello hasta el día de tu partida, Martín consiguió mucho de lo que se propuso, con arrojo y enfrentando el qué dirán, controversial siempre, no había quien no lo identificara como un miembro visible de la comunidad gay en Guanajuato, amado o reprochado no pasaba por la vida de alguien sin levantar alguna opinión a su paso, su honestidad mordaz le presentaba.

Desde joven dio muestras de valor y coraje, situación que lo llevó a siempre buscar superar las adversidades económicas iniciales con las que arrancó tu vida, el éxito en este sentido siempre fue su meta y lo consiguió al tiempo que procuraba a tu familia.

A finales del año 2004, teniendo 17 años y siempre precoz, echó a andar la primer iniciativa de visibilidad de la comunidad Gay en el estado de Guanajuato, creando el grupo de reunión “Guanajuato Alegre”; funcionó como espacio de encuentro, amistad, ligue y amor entre el colectivo gay, muchos aquí expresaron sus primeras emociones fuera del clóset con Martín, como cómplice, en aquella época fue conocido como “Wildmars”.

Ahí nacieron sus primeros éxitos como emprendedor que más adelante le darían frutos. Dos años después su tenacidad le haría superar también la leucemia.

Fue cofundador, junto con otro grupo de osad@s, del “Colectivo Seres”, organización pionera en Guanajuato que, a partir del año 2006 consolidaba la visibilidad, empoderamiento y parteaguas del movimiento LGBTTTI en la entidad. Sus proyectos y decisiones personales te apartaron de éste, pero formó parte de las semillas que dieron origen al proyecto y de pronto lo acompañó.

Concluida su carrera de Programador Informático en el Instituto Tecnológico Superior de Guanajuato, lo disfrutaba con pasión, más de las veces por hobby o por darnos apoyo a quienes teníamos un equipo o gadget que requería atención; lo suyo eran los negocios, siempre que hablaba de éstos lo hacía con una tablet, móvil o “lap” en las manos.

Emprendió inversiones en informática, e coins, suplementos de gimnasio y restaurantes. Igual impulsó a otros a echar andar sus iniciativas, le distinguía una frase que me compartió al menos en tres ocasiones: “Vende tu talento, cóbralo siempre y si puedes, por el de otros”.

Muchas noches compartió con su grupo de amigos, viendo series y ánime hasta el amanecer, compartiendo copas, contando anécdotas, cómplices de algún placer culposo, “perreando” a quien se entrometía con alguno, soñando y planeando la última aventura.

Amante de viajar, visitó destinos que a muchos encantan, algunos de ellos en Europa; raro con tu exuberancia, a estos destinos viajó con discreción, pero quienes lo conocieron se emocionaron con las anécdotas que narró sobre estos lugares.

Amante también de los hombres bellos, especialmente los jóvenes, se hizo rodear de quien deseó a su gusto y los rodeó también de gustos; pero sólo uno fue el amor de su vida, incluso compartió una buena parte de ésta a su lado, Carlos, con quien se comprometiera y con quien vivió muchas aventuras. Los años de idas y vueltas entre ustedes, dieron cuenta a quienes le tuvieron cerca de esa pasión.

Intenso siempre, también fue  campeón de excesos, más de alguna ocasión a quienes  tomó de cómplices acabaron en un fin de semana a tope de todo lo que se le antojaba, incluso, hubo quien le rehuía por este motivo.

Sus últimos proyectos fueron un éxito, implacable supo avanzar a contracorriente siempre que se lo propuso.

Con información e imágen de Angel Gonzalez Cabrera

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