
VERONA.- Alex y Luca, ambos de 21 años, estaban saliendo desde hace un año y murieron el pasado 2 de enero, durante un viaje vacacional, al inhalar monóxido de carbono, proveniente de un brasero de leña.
La pareja de estudiantes se alojaba en la casa de vacaciones Ferrara Di Monte Baldo, en Ca ‘di Sotto, Verona, con dos amigas.
Alex y Luca estaban durmiendo juntos en una habitación y sus amigas en otra, pero debido a que ellas estaban usando un calefactor eléctrico, no se vieron afectadas.

Las familias de Alex Ferrari y Luca Bortolaso pidieron específicamente que se celebraran sus funerales juntos.
Por su parte, Alessio Graziani, el portavoz del obispo de Vicenza dijo: «La elección de celebrar juntos el funeral de Alex y Luca es una petición específica de sus familias. Las familias, en este momento de inmenso dolor, desean estar cerca con las palabras de la fe. Después de la muerte de dos jóvenes, cualquier otro comentario es inapropiado».
Sin embargo, Roberto Castegnaro, el sacerdote que ofició el funeral señaló a medios italianos, a propósito de oficiar una misa para una pareja gay, «Ciertamente no les consideran pecadores públicos. La Iglesia condena la homosexualidad exhibida, no conocía a ninguno de ellos directamente».
Familiares y amigos de la joven pareja, asistieron a su funeral este viernes 5 de enero.















