Rubén Estrada Alemán (1983-2018) Víctima de la violencia en Guerrero

Rubén Estrada Alemán (1983-2018) Víctima de la violencia en Guerrero

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(Taxco de Alarcón, Guerrero 7 de marzo 1983-Zacapalco, Taxco, Guerrero 17 de junio del 2018)

Hijo de Blas Estrada y Leticia Osorio Alemán, quien le indujo el amor a la gastronomía, carrera que después realizaría, sus platillos favoritos eran el pozole rojo y los mariscos. Rubén y Roberto Vega eran amigos desde niños, sus familias se conocían, era seguro que se veían en la Plazuela de San Juan y desde luego conforme fue creciendo visitó en más de una ocasión El Salón de Eventos “Casa Grande” sede de algunos eventos que después realizará.

Desde niño hacía con sus amigas concursos de belleza, desde entonces comenzó su amor a la música, su preferida era la música electrónica. De muy chico tuvo la amarga experiencia de perder a su padre.

Rubén era un chico católico practicante, aunque no por ello dejaba pasar las noches de reventón e incluso las noches popperas, como decían entre amigos, disfruto de varios espacios a lo largo del país como: Baby Queen , en Cuernavaca; Ibiza Night Club; los bares de la Av. de Revolución en Tijuana, Inn Vitro bar, Stragos Bar en Taxco; Tabú Discotheque en Iguala; Hibrido Night Club, Toms Leather Bar, en la CDMX; Demás Factory en Acapulco; Divino bar club entre otros.

A Rubén le gustaba viajar, la playa, los museos, los mercados de artesanías, iglesias los edificios virreinales y desde luego la gastronomía local, eran parte de su vida. Su madre, siempre estaba presente con él, apoyándole en todo lo que pudiera, sobre todo con su presencia. Algunas personas le decían Pichiruca, Ruby Dalmacci

Rubén fue profesor, era administrativo en la Escuela Primaria Federal Juan Ruiz de Alarcón, donde era reconocido su desempeño, su trabajo en equipo, su espíritu colaborativo, además miembro activo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en ese sentido realizó una lucha transversal entre los derechos de los maestros y los derechos LGBTTTI.

Rubén era dirigente del Colectivo Gay en Taxco, Comité Orgullo Gay en Taxco (COGAYT) bajo la organización además de organizador del concurso Nuestra Belleza Gay Guerrero, Chico Dorian Gray y Nuestra Belleza Gay Taxco afiliados a la marca Carlos y Meche.

Rubén, creció como activista independiente y fue cercano a la figura de Igor Pettit, Alberto Mogollón, Orlando Pastor, Gaby Soberanis y Sasha, manteniendo su independencia pero siempre dispuesto a trabajar por el bien común.

Desde hace 17 se había convertido en uno de los principales defensores de los derechos de la comunidad, así como uno de los organizadores de la marcha de la diversidad sexual en Taxco, en noviembre alrededor de la Fiesta de la Plata.
En el 2016 participó en el Encuentro Nacional de Activistas LGBT en Morelos, donde departió y conoció a muchos activistas que como él trabajaban a favor de sus poblaciones, ese mismo año recibiría del gobierno municipal de Taxco el Premio Municipal de la Juventud 2016 en la Categoría de Derechos Humanos, por su contribución a la regeneración del tejido social del municipio.

Al año siguiente participaría en el Quinto Encuentro Nacional de Diversidad Sexual convocado por Morena. Después de los sismos del 2017, junto con su organización COGAYT participaron acopiando víveres e insumos para los damnificados. Rubén creía que se podía sumar a pesar de las diferencias políticas, trato de impulsar ligas con sus amistades como: Orlando Pastor, Sasha Emiliano, Alberto Mogollón, entre otros activistas guerrerenses.

Rubén era asiduo de las redes y veía el trabajo que realizaban los demás activistas en sus Estados, a quienes reconocía su trabajo. Rubén estaba preocupado no solo por la creciente homofobia en el Estado de Guerrero, sino en los feminicidios sin resolver, que se estaban dando en el Estado.

Eran conocidas sus campañas de sensibilización contra la homofobia y su liderazgo para transversalizar las luchas.
Rubén era un convencido de la necesidad de que se adoptara la laicidad de Estado como eje de la política pública.

Rubén era miembro de Morena, partido al cual se adhirió después de años de haber sido priísta –parece ser que la última campaña en la que participó fue en la de Héctor Astudillo- y fue parte del comité municipal de Morena, en su perfil de FB estuvo muy activo promoviendo este instituto político para las elecciones de 2018. Rubén tenía un punto muy particular sobre las relaciones, ya fueran de amistad, de pareja o familiares:

“Las relaciones se viven, no se sueñan, se tiene que compartir los buenos y malos momentos día a día, las emociones, los logros, alegrías, cariño, abrazos, comprensión.”

Rubén, Roberto, Carlos Uriel y Saúl se habían elegido como familia, viajaban juntos, iban a fiestas, concursos y muchos eventos a lo largo y ancho del país y no era raro que salieran en bola, uno de sus lugares preferidos era el “I Club”.

La mañana del 16 de junio, los tres desayunaron en el restaurante Del Angel Inn, por la noches decidieron ir al bar “I Club”. Roberto, le dijo a Saúl que se adelantara que ahí se verían, jamás volvieron a verse. Rubén y sus amigos salieron del bar aproximadamente a las 6 de la mañana, cuando fueron interceptados por una persona que al no recibir el dinero que les pedía, los levantó.

Rubén, su amigo Roberto y la pareja de este Carlos Uriel fueron hallados muertos la mañana del 17 de junio sobre la carretera federal México-Acapulco, en el tramo Taxco-Cuernavaca. Junto a él y también con un disparo en la cabeza estaban los cadáveres de Carlos Uriel y Roberto Vega.

En la zona del hallazgo, asegurada y acordonada por policías locales, se encontraron cuatro casquillos percutidos calibre .9 y dos balas útiles del mismo tamaño. Sin embargo, no se halló ninguna identificación de los jóvenes. Fue hasta su traslado al Servicio Médico Forense de la ciudad de Iguala que fueron identificados por amigos y familiares.

Hasta la fecha existen dos móviles, el primero para el activismo mexicano, ha sido: crimen de odio, sin embargo por el ascenso de la criminalidad en Taxco, se encuentra la línea que el crimen organizado estaba al asecho de ellos, ya que no se habían dejado extorsionar.

El crimen causó conmoción en la región. La comunidad gay de Taxco emitió un comunicado en el que condenó el triple homicidio y describen a las víctimas como jóvenes de buenos valores, “ejemplo de nosotros ante la sociedad y que eran estandarte de una vida amena, llena de esfuerzos y trabajo”.

Rubén fue enterrado en el cementerio municipal el lunes 18 de junio.

Días despúes se realizó una marcha por la paz, en conmemoración de Rubén, Uriel y Roberto, además de ello el movimiento LGBTTTI en sus distintas marchas del orgullo denunciaron estos crímenes.

Agradezco a Omar Rojas Alemán, en pedirme que trabajara la memoria de Rubén, su pareja y su amigo fallecidos en tan lamentables cirunsantacias.

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