Alonso Guardado (1967-2019) Artista punk, surgido del mítico ‘El Nueve’

Alonso Guardado (1967-2019) Artista punk, surgido del mítico ‘El Nueve’

65
Compartir

(Mazatlán, Sinaloa 24 de enero de 1967-íd 22 de abril del 2019)

A los 16 años, Alonso había salido de su casa, contra la voluntad de sus padres y había emigrado a la ciudad de México, no solo para estudiar actuación, también para escapar de la violencia asociada al tráfico de drogas, que se había instalado en Mazatlán.

Hospedado en un hotel cerca de la Glorieta de Insurgentes, salió del cine que estaba en la Plaza del Ángel, cuando se topó con la fila que se hacía para entrar a El Nueve, su intención era pedir trabajo, por lo que preguntó por el dueño y le señalaron a Henri Donnadieu, no fue sino hasta el siguiente día que se animó a contactarlo, lo mandaron a casa de Henri, quién vivía en la cerrada de Varsovia y ahí surgió el amor, una relación de complicidad, amistad que duraría poco más de treinta años.

En aquel entonces Henri, tenía una relación con un doctor, quién ante los hechos consumados de este romance, se apartó de Donnadieu. Este chico de 16 años, norteño, machito, gustaba de la cultura, la moda, la música y la literatura y además algo muy en boga en ese entonces. Hacia septiembre de 1989, Alonso fue el gran ausente en la inauguración del Metal, lugar donde Henri había dejado sangre, sudor, lágrimas, amistades y pareja, pero luego del desastre que vino con la clausura del Metal y la persecución de la delegación Cuauhtémoc, regresaría para no abandonar a Henri.

Ese mismo año de agosto a octubre, Alonso exhibiría en el Centro Cultural Santo Domingo su obra al lado de: Jenny Pollak, Reine Freire, Santiago Rebolledo, Noemí Ramírez y Carlos Juarena entre otros en la exposición colectiva de accesorios, objetos y plástica denominada “Esas cositas de nada”, en Brasil 37, Centro Histórico. Desde aquellas fechas José Agustín, consideraba a Alonso como un pintor outsider equivalente a Felipe Posadas y Agustín Ramírez.

El 6 de diciembre de 1989 Henri y Alonso habían salido a ver una película en el Cine Latino, despúes de ello Alonso se encaminó a El Nueve, donde trabajaba como cajero, esa noche la policía había acordonado un buen tramo de Zona Rosa y estaba realizando una razzia en el mítico 9, varios parroquianos y comensales fueron llevados en camionetas, mientras Televisa grababa para el noticiero ECO para la nota “Detenidos en Bar El Nueve” que según las investigaciones de Guillermo Osorno fue confiscada.

Se detuvieron aproximadamente ochenta personas, se liberó a la clientela sin embargo la policía se cebó con los trabajadores que ahí estaban: Jaime Vite, Víctor Colmenero, Alonso Guardado, los DJ Pepe Silva y Miguel Lomme, a quienes llevaron a separos en la colonia Guerrero. La redada había sido ordenada por el delegado de la Procuraduría de Justicia de Cuauhtémoc Pablo Chapa Bezanilla, en un intento de profilaxis social, durante el primer año de mandato de Carlos Salinas de Gortari. Fueron presentados en rueda de prensa por la Procuraduría del Distrito Federal, amenazados si revelaban que habían sido golpeados.

Henri, se comunicó con Loli, una de las hermanas de Alonso, quien avisó a su hermano mayor Freddy quién tomó un vuelo desde Mazatlán, llegando el 11 de diciembre para ver en que podía apoyar a su hermano, Henri y Juan Álvarez fueron a recibirlo en casa del chef Jorge Guerrero. Horas más tarde fueron liberados Jaime y Alonso, a quienes no se les había fincado cargos, así que al día siguiente se les ocurrió ir a dar gracias a la Virgen de Guadalupe y poco después viajó con Juan Alvarez y Alonso a Puerto Escondido, Puerto Ángel y Zipolite para olvidar estos traumáticos hechos.

En agosto de 1990 Alonso tuvo una exposición de su obra en la casa de la calle de Varsovia, que tenía Henri, fueron meses de desesperación pues el dinero se le escurría de las manos a Henri; había vendido su colección de arte, además de ello su antiguo amante Manolo Fernández se encontraba mal de salud, así que el protector de este último le ofreció a Henri que se instalara en Villa Dolores, con Alonso para supervisar las obras de remodelación de este espacio, que quería poner en venta. Tras la ruptura de Manolo con Henri, este tuvo que abandonar con Alonso Villa Dolores.

Por aquellas fechas Alonso acompaño a Henri en la aventura del restaurante, el Olvido, asi que se instalaron en un departamento lujoso en el Puerto de Acapulco y por un tiempo fueron los anfitriones de artistas, empresarios, hasta que Henri se dio cuenta de los riesgos de esta aventura y decidió regresar con Alonso al DF, ahí junto con Charlie Cordero amenizaron las noches en una nueva discoteca: Las Veladoras.

En noviembre del 2003, Alonso tuvo una exposición que podría llamarse efímera, por lo que resumió Paco Ignacio Tabo I:

“No es habitual que un pintor abra y cierre una exposición de su obra, que dure lo que dura un suspiro o un guiño de ojo, pero así fue. Alonso Guardado colgó sus obras, que no eran muchas, en Río Sena número 30, en el patio por el que se acude al Bistro del IFAL.

Algunos de los cuadros, yo diría que se burlan del espectador, y otros se burlan del pintor, incluso cabría decir que algunos de los cuadros se burlan del hecho evidente de que son pintura (…) Si me pidieran que relacionara al Alonso Guardado de hoy con el pintor que yo creí conocer ayer, diría que este Guardado, tan reciente, se nos acerca por los caminos que discurrieron los grafiteros del Metro de Nueva York, y que fueron muy socorridos, también, por los ilustradores de quien se está inventando el mañana.

Hay algo en este joven pintor mexicano que me da otra noticia sobre él mismo, es una especie de constante buen humor, de rizar el rizo, de burlarse de lo que al mismo tiempo se venera. De cualquier forma me conviene decir que la pintura de Alonso Guardado no se relaciona con la pintura que practica mi nieta de siete años, ni tampoco con la que practicaron, en su día, los surrealistas amigos de Buñuel.

Después de haber comido sabrosamente en el Bistro del IFAL, acudí al lugar con cielo abierto en donde Alonso Guardado había colocado sus 20 pinturas sobre cartón, pero un sigiloso vigilante ya las había retirado. Si quiero volver a ver estas obras tan dadas a la fugacidad, tendré que estar atento al anuncio de la próxima exposición que no sé cuándo se abrirá ni cuándo se cerrará”

En el 2006 fue exhibida en la Galería Oscar Román su obra: Espuma negra de porcelana, tríptico en técnica mixta de 20×28 cm c/u. Durante este tiempo Alonso se fue consagrando como pintor y durante un buen tiempo era el sostén principal de la pareja Donnadieu-Guardado, cuando los negocios no funcionaban o había algún receso. Alonso, experimentó la heterosexualidad en pareja durante un año, sin dejar de ver a Henri, lo que le provocaba algunos incovenientes domésticos, sobre todo cuando Alonso quería ir de copas con amigos. Alonso estuvo durante algún tiempo en una clínica de rehabilitación por el consumo excesivo de drogas, algo que preocupaba a su compañera sentimental .

Esta incursión terminó mal pues su compañera no solo le hizo la vida imposible, sino que ante la inminente ruptura lo demandó hasta meterlo a la cárcel, Henri de nuevo acudió en apoyo de Alonso, y su relación continuó.

El 13 de febrero del 2015 con un coctel se inauguró su exposición “Nervioso remasterizado”, en el expendio de pulques finos: Los Insurgentes, Rogelio Villarreal escribiría lo siguiente:

“Alonso Guardado quizá sea el único caso de un artista formado no en la academia, sino entre la penumbra, los humores y el escándalo de un bar Jugando la carta de la crisis de la pintura, pero insistiendo en lo arcano de las narrativas visuales».

Al año siguiente, la Galería Oscar Román, realizó su primera subasta, reuniendo 150 obras, colaborando con Art Cage y trabajando a beneficio de dos organizaciones sin fines de lucro: Aids for Aids y Responsable en Mente AC, la primera enfocada a la lucha contra el VIH y la segunda al trabajo a favor de grupos vulnerables que sufren discriminación. Alonso era generoso y solidario, era un superviviente de la pandemia y había visto caer a muchos de sus amigos y compañeros, por lo que no le costó nada desprenderse de la obra Burning (2004) Serigrafía digital 1 de 10, de 100×80 cm, que fue el lote que donó a la galería para este fin.

En noviembre del 2016, la galería de arte del Ollinyotl centro holístico de Malinalco, le dedicó un rincón para exponer su obra plástica. A finales de diciembre del 2016, Alonso regaló a su amigo y cómplice, el fotógrafo Paco Calderón, un retrato de Jaime Vite y Henri Donnadieu:

“A diferencia de otros pintores que hay en mi colección, Alonso no proviene estrictamente de la academia; él surge de lo mundano, del transcurrir de las ruidosas noches en el antro (El Nueve) y de experiencias en las que los miembros de una generación perfilábamos una sociedad alternativa en los inquietos años 80 y 90”

Dos eventos fueron determinantes para la salud mental y afectiva de Alonso, la muerte de la hermana de Henri, a quien adoraba y encontró su cuerpo y la muerte de su última perri hija, Maya una bóxer que era su compañía. A partir de ello poco a poco Alonso se fue derrumbando emocionalmente sin que la gente que le quería pudiera hacer mucho.

A principios del 2019, la salud de Alonso se deterioró bastante incluso estuvo en coma, salió del hospital con buen ánimo y se fue un tiempo a Mazatlán para recuperarse al lado de su hermano, sin embargo su salud se agravó hacia la tercera semana de abril, falleciendo en la primera hora del 22 de abril. El escritor Guillermo Fadanelli escribió al respecto:

“La muerte de Alonso Guardado, pintor vitalista, extremo en sus pasiones, artista impulsivo, punk, es terrible en cuanto se concentra en un hombre despierto. A la vez su persona, obra e impulso vuelven al camino original. Una lástima su fallecimiento.”

Oficialmente Alonso había nacido en 1967, sin embargo siempre manejó 1972 como su año de nacimiento.

Fotografía de Henri Donnadieu.
Información tomada de:
OSORNO, Guillermo; Tengo que morir todas las Noches, Editorial Debate, México 2014.

 

Comentarios