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Soy de Chihuahua, un estado clasista, un ranchote en donde todas las personas nos conocemos, así que para divertirte la cosa era destramparse en Juárez, la gran cantina del Estado y donde los que se conocían ni se acordaban,… lo que pasaba en Juárez, se quedaba en Juárez.

En 1975 enviaron a mi papá a trabajar a Juárez como jefe de estación y ante la premura una prima le consiguió una casa amueblada, allá arriba, muy arriba de Avenida 16 de Septiembre  supe que la familia de Juan Gabriel vivía en la casa que aparece ahora tan bien reflejada en su biografía.

De repente conocí la Ciudad del Pecado y acudí muy chavalo a las primeras discos en la Avenida Juárez, donde estaba precisamente en Noa-Noa, un lugar chico, feo, con el único atractivo de tener una placa del Divo de Juárez, lleno de gringos borrachos, antros con las mejores vedettes de aquellos años, trabajadoras sexuales y el desmadre de estar completamente borracho con la seguridad que ni la policía te iba a bolsear…¡¡¡Cuidaban el turismo!!!  

Parte de los recorridos era la casa de la Lerdo, donde la mamá de Juan Gabriel era sirvienta y que cuentan, un día compró para ella, o en su honor, la verdad después del documental sentí tanto rechazo por esta madre que abandonó así a su hijo y le negó el amor que siempre está presente en sus canciones.

La mansión de la 16 de Septiembre, una de las casas mas fregonas de Juárez, acondicionada y hasta con alberca, entraban carros e imagino en esos carros entraban tantas figuras que hubiera sido increíble conocer.


A Juan Gabriel lo conocí por fin un día, pero como Alberto, en el Old Plantation en el antro mas de moda gay en El Paso, Texas, aquí venía Alberto y se divertía y la gente no era tan cabrona, dejaban que Alberto bailara y se divirtiera, se fingía que no era Juan Gabriel, era un chavo serio, guapo y con una mirada triste que observaba todo y de repente desaparecía para irse al Daimons un lugar más tranquilo donde sus canciones en la voz de Rocio Durcal salían a la pista.

Y quién no lloró con esos primeros álbumes tan llenos de tristeza y que nos a acompañado tanto a la comunidad, al fregarnos a una soledad que pesa y que nos hace buscar cada semana el verdadero amor y cantar a todo pulmón, “Yo no nací para amar, nadie nació para mí”.


El día que estrenaron la película “Es mi vida”, en el cine Variedades, no podía creer lo injusto, su dolor, lo que le costó y entendí sus ojos tristes, así que escribí no una sino varias cartas y cada vez que las iba a poner en el buzón de su casa sentía vergüenza, en verdad que le podía ofrecer a alguien con tanto, sin embargo con tan poco y mi amistad y mi cariño le hubieran caído bien mas cuando salió ese libro que lo expuso de tal forma que hasta yo devoré sus paginas y lo admiré más, vi mucho de su vida quizás en la mía, en esa misma época Verónica Castro lo presentó en “Mala Noche No” y fui uno junto a mi mama y mi hermana de los que nos quedamos sin dormir, tenía paralizado a todo México siendo él, sin pararse macho, sin pretender ser lo que no era y en completa libertad.

Esto abrió miles de clósets en todo México y muchos compramos las corbatas de piedras, las camisas con hombreras y los pantalones con los cintos chiquitos. Me tocó verlo perrear cuando le gritaban maricón y puso en ridículo a quien había pretendido insultarlo. Era impresionante verlo en escena, cuando todo el afloraba, cuando tenia acceso a telas, a cosas en sus manos, era un gran artista que supo enfrentarse y darnos la famosa frase “Lo que se ve no se pregunta”.


Veo en redes sociales cuestionar que si se van a aprovechar de esto para cubrir cosas, que si Peña, etc, etc, que ahora sí hasta los que han marchado de blanco dejan flores y lloran por Juan Gabriel y cómo no llorar al mayor compositor que hemos tenido en México y que trascendió más allá de las cuestiones de género, de desamor, de una familia natural que lo abandonó, de una sociedad que lo ha de haber tratado de la fregada por ser amanerado.

En verdad que fregón tener una vida con tanto sentido de quién eres y superar,y derribar todo aquello que le hubiera hecho derrotarse a muchas personas, que hermosos ver que ayudo a quien lo rechazo y condeno, que fue agradecido con la vida, que compartió mucho y con muchas gentes, una lastima que cuando estaba en el mayor destape muriera, pero deja el recuerdo de sus pantalones de charro de colores y su chaleco bordado en flores de Oaxaca.

Increíble como pudo romper prejuicios y poner a bailar a machotes con “Arriba Juárez….arriba Juárez”, que tremendo ver en Juárez a la gente cantar sus canciones en la Avenida Juárez, ahora sí el “NOA NOA” queda como un gran símbolo de cómo alguien puede de un lugar tan humilde como ese convertirse en la estrella que se convirtió.


Yo en lo personal le agradezco la oportunidad de haber facilitado mi salida del clóset y darme valor a enfrentarme a una sociedad dominada por la soberbia de una Iglesia que cree tener la razón y no se le a caído la cara de vergüenza ante las injusticias y creo serán los primeros en bendecir el féretro de la mayor y más bella maricona que ha dado México: Juan Gabriel.

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