Mi novio no quiere buscar trabajo y ahora es mi chichifo.- Carta...

Mi novio no quiere buscar trabajo y ahora es mi chichifo.- Carta para el Tío Gamborimbo

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Tío,  tengo ya dos años que me casé con quien antes era mi novio, súper enamorados estábamos hasta que él se quedó sin empleo hace nueve meses. Desde entonces yo me he hecho cargo de las cuentas de la casa y de mantenerlo prácticamente. Él me dice que ha tenido poca suerte buscando trabajo, pero lo veo muy poco decidido a encontrar. Ya no sé cómo puedo decirle que tiene que aportar algo al hogar o de plano tendré que pedirle que terminemos nuestro matrimonio. ¿Qué hago tío?

Anónimo, Ciudad de México, 27 años.


Mantener a un vivales siempre ha sido una tarea demandante. Infinidad de homosexuales con baja autoestima optan por soportar la pesada carga de  dar techo y alimento a un vividor que escasamente les demuestra su afecto, con tal de no quedarse solos.

Por desgracia, muchos de estos mantenidos, cumplen funciones importantísimas en la vida de quienes los aguantan, por ejemplo, les dan el sexo que de otra forma no tendrían, convirtiendo la relación en un vil acto de chichifiaje. Otros en cambio, aunque no aportan económicamente cooperan dando su compañía, realizando los quehaceres de la casa o se convierten en changos cirqueros, dispuestos a hacer lo que sea para entretener a sus patrocinadores con tal de que no los pongan de patitas en la calle.

Una de las características de estos engañapendejos es su habilidad para evadir el trabajo formal, su mente creativa  diseñada para güevonear les permite inventar jalada y media para no buscar trabajo, lo que consiguen la mayoría de las veces haciéndose la mosca muerta, cambiando súbitamente de tema cuando les mencionan el empleo o chantajeando sentimentalmente a sus parejas, lo cual suele darles mejores resultados si la víctima se siente abeja reina y cree que merece a un zángano para que le fertilice sus huevesillos.

Los gandallas de esta calaña viven preocupados por que no les de el soponcio de la fatiga por trabajar, sus excusas suelen ser elaboradas tretas para no pararse del sofá y sobrevivir con el mínimo esfuerzo, contrario al gran derroche de energía destinado a rascarse los tanates que es  la principal actividad física que practican.
Así que si lo que necesitas para  preservar tu matrimonio  y no arrojarte a las ruedas del metro, es financiar el deporte favorito de tu marido toma en cuenta que la conchudez y la gorronería de de este tipo de personas, difícilmente desaparecerá con el tiempo. De ti depende que te alejes o de plano te comprometas a darle sustento a un parásito a fin de compensar tu falta de amor propio y tu dependencia de otra persona.  No te rindas, si Gloria Trevi pudo liberarse de Sergio Andrade, tú también puedes.

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