¿Necesitamos otra Marcha de la Diversidad en Monterrey?

¿Necesitamos otra Marcha de la Diversidad en Monterrey?

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Paty Piñata actuó ante el público en el cierre de la Marcha de la Diversidad.

Sábado 16 de Junio 2018, seis de la tarde, inmediaciones de oficinas de CFE y Cervecería, en Monterrey Nuevo León. Se ve una importante concentración de gente joven, algunos demasiado, bordeando en la frontera entre la adolescencia y la juventud, risas nerviosas, miradas inquietas unas, ansiosas otras, curiosas la mayoría, jóvenes con playera roja, megáfono y celular en mano, corriendo dando instrucciones a otros, coordinando, o tratando de.

Poco a poco, el numeroso contingente y los pocos vehículos que acompañan, la columna va tomando forma, banderas, pulseras, algo parecido a una bufanda en tejido de red, corbatas, gorras, sombrillas, coronas de flores, coronas doradas, pintacaras, todo ello con los colores del arcoiris, y los asistentes, tod@s, portando y luciendo con verdadero orgullo, su orgullo, nuestro  orgullo.

Ya es la hora. Ya son las seis, se hace tarde, el sol del atardecer regiomontano brilla, hace calor, se ven algunas nubes, el viento sopla alborotando y despeinando las cabelleras, algunos rostros brillan por el sudor, la mayoría, celular en mano, tomando fotografías, vídeos, otros transmitiendo.

Alguien saca una botella de agua, apura un trago y comparte con su acompañante, amig@ novio novia, se mitiga la sed, ya tod@s queremos iniciar la marcha, pero hay un cierto orden y nadie desespera, se organiza la vanguardia y se da la voz de avancen, el murmullo se torna euforia.

La llegada a la Macro.

La columna comienza su recorrido de 3.5 kilómetros, centímetros más menos, hasta la Macroplaza, de repente me percato, entre esa multitud de jóvenes, habemos gente con muchas marchas ya recorridas, algun@s ya entrados en años, pero conscientes de la necesidad e importancia de integrarnos a las nuevas generaciones, no faltará quien nos tache de chavorucos o gayrucos, sin embargo no nos importa, y lo tomamos de quien viene, gente zafia que no ha vivido y no quisiera dejar vivir, nosotr@s, al igual que esa juventud que hoy marcha exhibiendo y sintiendo sus colores y su orgullo, hacemos lo propio, faltaba más, también fuimos jóvenes, y de alguna manera, hemos abierto brecha para que, quienes vienen detrás, sepan por dónde transitar y conviertan esa brecha, en carretera de alta especificación, ya sin los obstáculos que otr@s enfrentamos  Pero volvamos a la marcha, grupos de chicos homosexuales, grupos de chicas lesbianas, sin faltar las parejas que ya tomad@s de la mano, ya abrazad@s, van con paso firme y seguro, visibilizandose, expresando abiertamente su condición de vida, su preferencia, sus amores, y afectos…

Pero volvamos a la marcha, grupos de chicos homosexuales, grupos de chicas lesbianas, sin faltar las parejas que ya tomad@s de la mano, ya abrazad@s, van con paso firme y seguro, visibilizándose, expresando abiertamente su condición de vida, su preferencia, sus amores, y afectos.

Han cambiado, sin embargo el fondo prevalece, la intención es la misma, empoderarse, enfrentar la imposición, rechazar la discriminación, la represión, la estigmatización, hoy con un discurso y herramientas de lucha y difusión diferentes, a mi y muchos de mis contemporáneos nos cuesta trabajo adaptarnos a la actualidad, sin embargo, y como un querido amigo me dijo, «Ya no podemos seguir en la lucha sin la juventud, el discurso de ellos es muy diferente del nuestro, igual las formas, pero podemos llegar a puntos de coincidencia y seguir dando la batalla». En mi reflexión, coincido con mi querido amigo Luis David Garza, necesitamos ir juntos, encontrar coincidencias y superar diferencias, y no anquilosarnos en la necedad de querer, a partir de «liderazgos»(?) caducos y sus ideas y prácticas retrógradas, imponer lo que creemos correcto.

La escalinata de entrada a la Explanada de los Héroes, fue el punto escogido a falta de escenario.

La marcha transcurre, y por fin llegamos al destino del recorrido, la Macroplaza de Monterrey, la juvenil multitud jubilosa se arremolina en torno a un escenario improvisado, la envidia, la incidía, la mala entraña de «alguien», ha logrado impedir que éste evento cuente con un escenario digno, pero ésto, lejos de enfriar el ánimo, surte un efecto motivador en los asistentes, los cuales arropan a los convocantes y les refrendan el apoyo incondicional, el sentido común se impone, y de una forma indirecta, y así como por efecto de la ley de la casualidad,  el lema de la Marcha de la Diversidad, convocada para el próximo sábado 23 de Junio, de «a tomar partido»(?), aquí, en el marco de la Marcha de Monterrey ha surtido efecto, quienes han, hemos, marchado hoy, ya decidimos y hemos tomado partido, ahora la pregunta es, ¿Necesitamos otra marcha?

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