El judaísmo y la sexualidad como acto voluntario

El judaísmo y la sexualidad como acto voluntario

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El judaísmo conservador y el reformista ya han aceptado la homosexualidad femenina y masculina como una condición que no se elige, por lo que entra en la categoría de lo que no se puede juzgar.

Por: Jesús Villanueva Pérez

La comunidad judía o judaísmo no es solo una religión si no una cultura con fuertes implicaciones patriarcales, donde se cuida que exista la reproducción como elemento de supervivencia, y por tanto se regulan los actos sexuales que no acarrean a la misma, además se mantiene una división clara en roles de género.

Esta indicación es importante para entender en que aspectos, el lesbianismo se diferencia de la homosexualidad masculina, sobre todo porque en la Torá, libro sagrado del judaísmo, no existe prohibición para la relación de mujeres lesbianas, como si existe para los actos homosexuales entre hombres.

“Diversos conceptos sobre la sexualidad del judaísmo se construyeron a partir del concepto reproductivo del pene como dador de vida, por lo que el desperdicio de su semilla, es una conducta prohibitiva. En este sentido la homosexualidad masculina es una transgresión mayor, pues atenta contra la descendencia y la supervivencia judía aunque científicamente no sea así.”1

Se observa a la sexualidad por algunos como un acto voluntario que el individuo elige o no consumar, como si fuera automático, dejando de lado los sentimientos de deseo, pasión, estimulación, ganas, afinidad y a veces amor que no se consiguen a voluntad. Partiendo de ahí un hombre que no tiene estos sentimientos, no se motiva no tiene erección y no puede procrear, el caso de las mujeres el aparato reproductivo es independiente del genital, por lo que una mujer lesbiana, aunque no se emocione con una relación sexual, puede quedar embarazada, que en el judaísmo es realmente lo importante.

El judaísmo conservador y el reformista ya han aceptado la homosexualidad femenina y masculina como una condición que no se elige, por lo que entra en la categoría de lo que no se puede juzgar, para “curar o sanar” la homosexualidad la comunidad recomienda casarse y tener hijos, la idea es que desde esta felicidad el “deseo homosexual”2 tendría que desaparecer, cuando el hombre homosexual no se casa le proponen entrar al (JONAH) un grupo que promete curar la homosexualidad a través de la religión y cuando no lo logra la razón es por falta de fe, en caso de las mujeres se les propone que dejen al lado lo que sienten y se entreguen a formar una familia.


1Rinna Riesenfeld Robinson “Tejidos culturales, las mujeres judías en México” Universidad Iberoamericana A.C. 2016, PP. 284-285

2Rebecca T. Alpert, “whose Torah? A concise Guide to progressive Judaism” the New Press New York 2008, pp. 20-24.

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