Adiós a la legendaria Carmen de Mairena

Adiós a la legendaria Carmen de Mairena

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El domingo 22 de marzo de 2020, murió Carmen de Mairena. Para muchas personas en México y en el resto de América Latina, probablemente su nombre sea totalmente desconocido. Pues bien, aprovecho este espacio para hablarles un poco de este singular personaje de la escena LGBTTTI española, y estoy seguro que más de uno se conmoverá con su historia, llena de alegrías, tristezas, sinsabores y pequeñas glorias que la convirtieron en un mito en la Madre Patria.

Su nombre de nacimiento fue Miguel Brau Gou. Nació en Barcelona el 15 de marzo de 1933. Comenzó en el mundo del espectáculo como actor, a los 16 años de edad. Su primer nombre artístico fue Miguel de Mairena, y logró cierta popularidad como cupletista a mediados de los años 1950s. Conoció y llegó a alternar con estrellas del género de la época como Carmen Sevilla Marujita Díaz. Durante un tiempo, mantuvo un romance con el también cupletista español Pedrito Rico. Su homosexualidad hubiera sido irrelevante en estos días, pero estamos hablando de la España de la dictadura franquista, donde ser homosexual, era peor que ser un criminal.

Carmen de Mairena en sus tiempos como «Miguel de Mairena».

De Mairena fue testigo de excepción de los abusos de la dictadura franquista española. Fue encarcelado, perseguido y maltratado por la dictadura. Su historia se funde con la de muchas víctimas de aquella terrible y cruel represión.

Con la caída del franquismo en España en los años 1970s, el país respira aires de libertad. Y de Mairena también sufre un cambio radical: Se transformó en Carmen de Mairena. Comienza a llevar una vida como mujer. Con la idea de triunfar imitando a Sara Montiel,  Carmen se somete a una serie de tratamientos estéticos con resultados lamentables. Su abuso en el uso de siliconas líquidas en labios, pechos y caderas, alteraron su rostro y cuerpo de manera evidente.

No logró el éxito profesional que esperaba. Su nueva apariencia desconcierta al público. En condiciones de miseria, Carmen se ve forzada a ejercer la prostitución en las calles de Barcelona. Lo cierto es que, a pesar de su fracaso profesional, a nivel personal tuvo un gran logro: ahora ya era una mujer, era quién ella siempre había soñado ser.

En la década de los 1990s Carmen regresa triunfal. Al acompañar a una amiga a un casting televisivo, Carmen entra en contacto con el presentador de la televisión español Javier Cárdenas, quién la contrata para actuar en el programa cómico “Al ataque” (1992). Carmen colabora con Cárdenas en el exitoso programa cómico “Crónicas Marcianas” (1997-2005), que significará su enorme éxito. Carmen se convierte en una celebridad de la televisión española, gozando de una popularidad que nunca soñó en toda su vida. Por suerte, el éxito trajo a Carmen algo de estabilidad económica.

Pero no todo es miel sobre hojuelas. Carmen se convertirá, por muchos años, en objeto de burla en los medios de comunicación, sufriendo lo que bien podría llamarse “bullying televisivo”. Los medios españoles la bautizaron como un “friki”, terrible adjetivo para llamarla sutilmente «un fenómeno» (algo así como lo que en México ocurrió con Sammy y Miguel Luis en décadas pasadas). Lo cierto es que, a pesar de esta lamentable situación, Carmen logra ganarse el cariño de un público que la reconoce en las calles, le pide autógrafos y fotografías. Esta popularidad y cariño de la gente, llegan a convertirse en cierto «respeto» (por extraño y contrastante que parezca). Carmen también vuelve a los escenarios y se presenta con éxito en le centro nocturno barcelones «El Cangrejo».

Por supuesto, el escándalo y la polémica acompañan el éxito de Carmen. Con más de setenta años de edad, protagonizó un par de películas pornográficas que, a pesar de su bizarro contenido, hoy en día son consideradas como «de culto» por sus fans. También enfrentó problemas con la justicia al ser vinculada con una red de prostitución en Barcelona. ¡Y hasta contendió para ocupar un cargo político en Cataluña!

Carmen salió airosa de todos los escándalos con su carisma y su extraña y peculiar ingenuidad. Lo triste es que, a pesar de todo, la soledad y la melancolía siempre rodearon a Carmen. Ella misma parecía no sentirse digna de respeto. Finalmente ella también creció bajo las ideas y reglas del franquismo. Cuentan que se escandalizaba al ver a una pareja gay besándose en la calle. Cuando alguien le refutaba su condición trans ella exclamaba: «Las put#s y los maricones hemos existido siempre, pero antes eramos discretos». Una rarísima contradicción.

Los años pasaron y Carmen envejeció. Llegar a la tercera edad para una mujer en las condiciones de Carmen es muy triste. Sobrevivir no es nada gracioso. Carmen, por motivos naturales, ya no pudo seguir interviniendo en la televisión. La «estrella» terminó viviendo en condiciones lastimeras y confinada a una silla de ruedas en un pequeño apartamento en Barcelona. Sus familiares tomaron cartas en el asunto y Carmen fue trasladada a un geriátrico. Sus pertenencias aparecían regadas en contenedores de basura y en las calles.

En 2017, la caricaturista Carlota Juncosa realizó un libro/cómic pseudo-biográfico de Carmen (pseudo-biográfico por que, realmente, la idea de una biografía nunca cuajo, en parte por la inexperiencia de la autora, los malos manejos de los «managers» de Carmen y la propia senilidad e indiferencia de la homenajeada). De cualquier manera, el libro queda como un testimonio indeleble de su paso por el mundo.

Carmen pasó las últimas semanas de su vida en un hospital de Barcelona. Murió a los 87 años por causas naturales (aunque muchos la mencionaron como víctima del coronavirus). Su deceso se reveló a través de la cuenta de Instagram oficial de la actriz:

«Sus familiares y amigos íntimos queremos agradecer todos los mensajes de apoyo y cariño que ha recibido por parte de todos los que la querías y recordabais durante estos últimos años. Carmen se ha ido llena de amor, mimada y cuidada por nosotros sus seres queridos mas cercanos. Hoy brilla una estrella mas en el firmamento, la estrella de una mujer libre, fuerte, valiente y luchadora, que ha sido y será un icono LGBTIQ, dando visibilidad y luchando por los derechos del colectivo en épocas muy duras y dificiles. Carmen ya es un mito e historia de España. ¡Hasta siempre, Carmen! Siempre te recordaremos. Toda España te quiere».

Y a manera de homenaje, despidamos a Carmen de Mairena con una de sus frases más icónicas:

«Más vale tener buen humor, que en el c#lo un tumor»

¡Hasta siempre Carmen!

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