Aprender a compartir sin egoísmo

Aprender a compartir sin egoísmo

955
Compartir

«A pesar de tener tanta gente a tu alrededor es muy volátil la  popularidad y es una tarea muy difícil entender que todas y todos somos familia y podemos apoyarnos.»


Tengo un tiempo apartado de esta columna y les quiere compartir que me pasó.

Vine a pasar Navidad en familia, en Chihuahua, Chih. Muy cerca de la ciudad que nuestro Presidente Peña Nieto rebautizó como Okinagua (Ojinaga), pasaron los días de Navidad y en el día último nos divertimos como enanos, mi mamá cansada se levanta en la mañana del día primero al baño y cae al piso, quebrándose la cadera, aquí empieza la historia al verla en el suelo indefensa y con frío, todos asustados, la levantamos y llamamos una ambulancia encontrándonos con la noticia de que era necesaria una cirugía de cadera, el ISSSTE para no quedar mal, hace programaciones de cirugía hasta por un mes, dejando a las personas sufrir y en gran parte por los recortes que salud tiene y que a pesar del esfuerzo del personal medico simplemente se derrotan o en algunos de los casos la voz soberbia y la mirada penetrante callan a los familiares que están desesperados al ver el sufrimiento de sus familiares.

Ante estas miradas, voces duras salió la perra que llevo dentro y con miradas a la Felix, entonando cada palabra dura como espada les respondía y denunciaba, poco a poco ser un poco diva logró que en una semana estuviera programada, después de gritarle estúpida a la medica internista que diagnosticó que mi mamá tenia neumonía y no estaba lista para la cirugía, tuve que recurrir a YouTube y enseñarle a esta profesional qué es y cómo se diagnostica una neumonía, ya demandada procedió a indicar que ya estaba lista para una cirugía hecha a producto de gallina, en un día no programado para este tipo de cirugía y con un medico cirujano amable, no vaya ser que la perra muerda.

Tuvo una atención muy buena, la trataron con reina y nos explicaron que los cuidados y el amor es el ingrediente mas importante en una recuperación, teniendo que vencer barreras como verla desnuda, bañarla, ponerle pañal y reír con ella para que no se apenara tanto, en fin tantas veces me limpió las nalgas que ahora era un buen momento de regresar un poco de este cariño. Enseguida de mi mamá estaba otra señora también para cirugía, muy platicadora y pudiente, con enfermeras al pie de la cama de tres turnos y familiares que sólo llegaban de visita. Todos los días ella pensaba que la iban a operar y se topaba con las miradas altivas y la voz de mando, todavía salió mi mamá y ella seguía esperando que la programaran, otra compañera de cuarto de mi mama duró dos meses entre que esperaba, la operaron y se recuperó, ella sola, con un humor espectacular, se reía de batallar y se ganó nuestro corazón, así que empezamos a llevarle comida, lavarle la ropa y ayudarla en sus curaciones, sola llegó y sola se fue, con alegría y agradecimiento.

He tenido muchísimos mensajes los cuales agradezco, muchos ofreciendo apoyo y sólo uno pidiendo la cuenta para depositar quizás poco, pero para mi fue muchísimo, uno sabe lo que cuesta tener a una persona hospitalizada y la desesperación de buscar y pedir, muchas personas haciéndose los sordos, incluso haciendo una broma para liberarse de la solicitud y uno logra entender, que quien ayuda no necesita tanta explicación o invitación, solo llega y lo hace y entendí que tanto hablamos de los conceptos de familia y sobre todo de la familia LGBT, la que desafortunadamente abandona muy fácilmente su responsabilidad con sus hermanas y hermanos, veo que somos muchas personas con madres y padres ancianos y que tenemos que batallar incluso con los funerales.

Hace poco vi el funeral de la mamá de un gran amigo en México y me atreví a poner billetes en su mano en lugar de flores, todos los días veo en Facebook alguien que pide ayuda sin atreverse a hacerlo directamente, personas solas, desesperadas por encontrar una mano, un oído que les escuche, aprendí que a pesar de tener tantas gentes a tu alrededor es muy volátil esta popularidad y que será una tarea muy difícil entender que todas y todos somos familia y podemos apoyarnos. Espero en lo personal haber aprendido a compartir sin egoísmo y un día dar una respuesta como la que recibí desde Guadalajara cuando más fregado me encontraba, un gran abrazo y viva la familia.

Comentarios